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La estética: reflexiones de la belleza y la fealdad

La estética es un tema que ha acompañado al pensamiento humano desde la antigüedad tardía. Ya los filósofos griegos presocráticos reflexionaban sobre lo que es bello y buscaban fórmulas que pudiesen explicarlo para así mismo replicarlo.

Ánfora 344 de Exekias – Aquiles y Áyax jugando a los dados. 
c. 540-530 a. C., Museos Vaticanos.
Ánfora 344 de Exekias – Aquiles y Áyax jugando a los dados. 
c. 540-530 a. C., Museos Vaticanos.
Imagen tomada de la Biblioteca del Congreso de Argentina.

No obstante los egipcios, anteriores a los griegos como civilización, habían definido reglas claras para su producción artística, referida hoy, por ejemplo a los cánones de 18 o 21 puños para la labor escultórica, arquitectónica o bien plástica. 

A la par de la reflexión sobre la belleza ha marchado la fealdad que aunque se ha tratado de definir como su antítesis formal, va más allá de esa simple conceptualización al involucrar interpretaciones emocionales, culturales, políticas e inclusive económicas.

La estética como ciencia que estudia lo bello (Alvear Acevedo, C., 2004) como creación natural tanto como creación humana nos procura un marco de referencia para establecer unas normas o pautas que facilitan comunicarnos con nuestros audiencias.

La Estética se yergue como uno de los pilares de lo que hoy en día llamaríamos la Teoría del conocimiento, ya que su estudio como sustantivo o adjetivo nos remiten a un gozo de lo sensible y de la razón.

¿Ha sido constante la belleza a lo largo del tiempo?

No, no ha sido constante debido a que cada civilización, cada pueblo o cada cultura ha creado sus propias reglas y definiciones por lo que en este escrito nos enfocamos al punto de vista occidental, construido sobre el pensamiento de la Antigua Grecia.

El término estética, la Real Academia de la Lengua Española lo presenta como originario del griego ἐπιστήμη que significa conocimiento (categorizado como adjetivo y sustantivo) y lo define como:

«Disciplina que estudia la belleza y los fundamentos filosóficos del arte.»

Alvear Acevedo, C., (2004) lo define como derivado del griego Aiestesis traduciéndolo como sentimiento.

Partiendo de esas dos interpretaciones podemos exponer que la estética involucra el uso de la razón y del sentimiento para emitir juicios respecto a la belleza o fealdad de las cosas. 

Debemos así mismo comprender que los objetos o los hechos se han definido en virtud de su realidad propia, por la percepción sensorial del individuo (observador) y por el juicio de valor que el mismo individuo emite mediado por la razón. En virtud de lo anterior el objeto u hecho real será considerado Objetivo, su observación estará condicionada por la percepción del individuo lo cual lo transforma en un hecho Subjetivo y finalmente será racionalizado para la obtención de Deleite o en su defecto Desagrado.  

Es por esto, por el Deleite de la Razón o por el Gozo de los sentidos, que la estética concibe a lo bello como aquello que nos gusta o estimula positivamente y por lo contrario a lo feo.

Uniforme de vestir, usado por el emperador Francisco José
Uniforme de vestir, usado por el emperador Francisco José. Museo de historia de Viena.
Vitral Basílica de San Jaime y Santa Inés. Polonia.
Vitral Basílica de San Jaime y Santa Inés. Polonia. Foto: Jacek Halicki
David Beckham y Victoria Beckham
David Beckham y Victoria Beckham. (Mike Fanshawe: Autor).
Brigitte Bardot
Brigitte Bardot
Venus en el espejo
Venus en el espejo. Diego Velásquez.

Hay belleza en la creación natural como el espacio exterior, las formaciones rocosas, el río y sus aguas, bosques, fauna, el ser humano, etc. como también la hay en la creación humana: vehículos, herramientas, vestidos, alimentos preparados, música, viviendas, pinturas, etc.

Dado lo anterior podremos observar que los conceptos respecto a lo bello han variado a los largo de los milenios, desde las pinturas rupestres, pasando por las herramientas de obsidiana, vasijas de alabastro, cerámicas, las armaduras de los caballeros hasta la indumentaria en la corte de Luis XV de Francia y llegar a las líneas simples y cargadas de funcionalidad de la dispositivos del s. XXI. Lo que en algún momento fue considerado fruto de deleite en otro fue rechazado por su desagrado.

¿y lo feo?

Lo que hoy es considerado feo, en el momento histórico, geográfico y cultural que fue creado fue aceptado como bello y en muchos casos hay elementos que representan la fealdad más sin embargo son aceptados por la carga simbólica que encierran, ejemplo de ello son los grifos o gárgolas presentes en las iglesias góticas cristianas o las figuras sexuales de los templos hindúes.

Por lo tanto la fealdad en sí misma no es una antítesis de la belleza en la medida que esta última ha adoptado expresiones desproporcionadas, monstruosas, inarmónicas y en virtud del asombro o sorpresa, o novedad que ellas mismas representan para la cultura que las «descubre». Ejemplos de ello podemos verlo en pinturas rupestres, máscaras mortuorias de África o América o inclusive en la representación del diablo judeocristiano.

Venus de Willendorf
Bjørn Christian Tørrissen. Own work by, https://bjornfree.com/travel/galleries/
Eutropio
Eutropio.
Pintura rupestre.
Fernando Urbina. Tomado de UN Periódico digital
Gárgola
Gárgola. Catedral de San Vito. Praga.

Te invitamos a visitar una publicación de este mismo sitio en la que presentamos un mapa mental para aclarar las relaciones entre el arte, la imagen, la percepción y la realidad.

Referencias:

Por Gilberto Gómez Lindo

Director Proyectos en Coordenadas Creativas | Comunicación Visual | Tecnologías digitales | Docente universitario |